viernes, julio 08, 2011


Cuando era un poco mas joven estaba clavadísima en creer aquello del karma y que lo que haces se te regresa multiplicado por siete.
El día que el novio de mi amiga me besó y pensé que había hecho algo muy malo me causó tanta angustia pensar en el karma que preferí dejar de escuchar a Chopra y sus teorías del Dharma y las consecuencias.

A veces pasan cosas curiosas. Por ejemplo, me llama mucho la atención que cuando mis papás estan más nerviosos y ansiosillos invariablemente se les descomponen los coches.
Me gusta mucho una caricatura, que como soy una adulta de casi 27 años por vergüenza no mensionaré siquiera el nombre jaja pero se trata de unas cartas mágicas que son en realidad criaturas creadas a partir de los sentimientos de un mago. Al principio la trama es toda seria y las criaturas son medio siniestras pero hay algunas que tienen poderes tan absurdos e inútiles que es incomprensible. Al final te cuentan que el mago en realidad creó esas cartas en base a sentimientos de su vida cotidiana, cosas que le hacían feliz o cosas que le causaban miedo.
Pero bueno, con toda esta inútil introducción lo que quiero decir es que a veces siento tener la certeza de que los sentimientos, miedos y deseos a veces se materializan en cosas curiosas como coincidencias tan fuertes que no pueden serlo. Uno debe de tener cuidado con el miedo, cuidado con el enojo, mucha atención con los deseos.

Hace ya tres años que vivíamos con Javi, un argentino con transtorno bipolar. Nos tuvimos que escapar de casa con nuestras cosas de valor metidas en bolsas y la otra mitad de nuestras cosas dentro de ese lugar infernal. Eso fue en enero.
Cuando ya estábamos seguros y tuvimos que vivir en casas de amigos por dos semanas (porque nos quitó el dinero de nuestra renta) una noche antes de dormir le dije a L, hay que agradecer que hemos tenido suerte, tenemos amigos que nos han ayudado y al menos no nos hemos quedado sin casa en junio que es cuando yo tenía exámenes.
La siguiente casa fue en Badalona, con un danés que se llamaba Jens y que era muy agradable. Al mes de vivir ahi nos enteramos que el contrato lo tenía por escasamente un par de meses, así que para junio tendríamos que mudarnos otra vez.
No creo en dios ni en el karma, pero ese día sentí que o bien la magia de mis miedos se me desbordó incontrolable por mis entrañas o por mis amígdalas (que a raíz de ese problema tuvieron que operarme) o simplemente hay una estrella oscura antenta a mis temores, buscando desafíos para confrontarme con las cosas más difíciles.
Pienso que esta situación que estoy viviendo ahora es mi estrella que sabe las cosas en las que soy débil y me pone justo ahi, en la situación más delicada y frágil para que aprenda a hacerme mas fuerte. Espero superar airosa el desafío.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gustó mucho tu trabajo!
con narices resfriadas... de verdad está todo muy bonito... seguiré viendo!