miércoles, diciembre 23, 2009



Soy hija de una diseñadora gráfica perfeccionista al extremo por esto siempre hemos estado muy cerca desde que tengo memoria tanto del mundo del diseño como del mundo del arte. Cuando nací mi mamá platicaba con el doctor de Remedios Varo, probablemente haya estado cerca de esto mucho antes de nacer.
Así, siendo un ambiente que me ha influido muchísima atracción, a lo largo de mi corta vida me he ido sintiendo cada vez más desencantada al darme cuenta que este sector que convecionalmente es considerado el mas puro, el más noble y una de las cosas más recalcables de la raza humana por no decir emblemática, es también una de las más cochinas y mentirosas, creo que en general todo se ha ido manejando por modas y que a pesar de encontrarnos en plena posmodernidad, todavía hay quien se atreve a afirmar que conoce lo que es y lo que no es arte.
Sin embargo en plena crisis de identidad profesional, entre las joyas de la UB me he encontrado estos dos profesores; Raquel Pelta y Miquel Mallol. Ambos de diseño y así como he dedicado largos posts a hablar de mi horrible y lascivo profesor de fotografía o la decidia y desinterés de cierta profesora de pintura, este post esta dedicado a los profesores que me han causado mas admiración este año.
Ella es un personaje extremadamente magnético, tiene un curriculum impresionante y aún así es una persona que te habla con toda la sencillez y la humildad posible. Terriblemente aguda, social y saludablemente feminista (no me gustan las feministas radicales, lamento si con esto ofendo a alguien). Ella piensa que el diseño (tan estigmatizado en estos tiempos y sobre todo por el arte) es una herramienta de transformación, porque se encuentra mucho más cercana a la gente real, a la masa y por esto puede ser más contundente, más poderosa que una obra de arte colgada en un museo o en un pedestal. Es verdad que el diseño puede ser tan elitista como se desee y que la mayoría de las veces es así, pero creo que también me inclino a pensar que en el sentido que se acerca e intima con los objetos cotidianos que forman parte de nuestra vida diaria, tiene una naturaleza profundamente social y que talvez si los profesionales o talvez la gente como civiles contaramos con una ética y un civismo más rectos, podríamos ser más capaces de controlar la carnicería de la publicidad y realmente cambiar todas estas cosas que nos manipulan y nos consumen.
Conocer a esta mujer ha flexibilizado mi panorama de visión y me ha hecho sentir más positiva respecto al futuro y el sistema social. Es curioso pensar como pequeñas cosas, pequeños sucesos o efímeras personas pueden dejarnos días enteros pensando, pensando, pensando....

Miquel Mallol es mi profesor de crítica. Cuando estaba en la licenciatura de Historia del arte, me preguntaba cómo podría ser posible que cosas como la escritura y la redacción fueran calificados con tanto rigor cuando no se imparte una sola clase de esto. El pensar que había una clase dedicada a las construcciones literarias en Bellas artes, me pareció una idea bellísima. Me asusté un poco cuando dijeron que para entrar se necesitaba haber hecho el itinerario de diseño porque yo de diseño no se nada, pero ya en la clase me sorprendió la flexibilidad hacia el perfil del alumno. Algo que me sorprendió positivamente de este profesor es su compromiso y su pasión con la enseñanza de esta asignatura. No he cursado ninguna otra materia con él, pero nos hemos sumergido en intensos debates y discusiones. Críticas agudas y terribles que de verdad te hacen plantearte tanto tus argumentos como tu forma de escribir con mucho más rigor y mayor seriedad, nunca nunca nunca utilizar palabras que no puedas manejar completamente.
También con este pensamiento positivo acerca de la naturaleza del diseño como Raquel.

A veces, cuando pienso en mi concepto acerca de mi misma, me asusta imaginarme como artista. Es difícil caminar hacia adelante con el peso de la historia en las espaldas, enunciados como haz algo nuevo, algo que sirva, critica critica, nada de decoración, un mensaje fuerte, novedoso, conmueve, transforma, sorprende, has algo que nadie haya visto nunca, ningún material ahora tiene sentido, ningún soporte, ningún dibujo, nada, ahora se crea el arte sobre el aire, ahora el arte dura breves segundos, ahora todo es arte, pero nada es arte porque el arte se ha agotado a sí mismo.
Así que no quiero ser artista, no puedo verme como artista, porque si me viera como artista, entonces mi existencia en si no tendría sentido. El mundo no me necesitaría porque todo esta dicho, de miles de formas diferentes, todo esta colgado en paredes, incluso sobre el aire, transparentes, virtuales, todo esta dicho. ¿Porqué razón me necesitaría el mundo como artista?. Nadie es necesario. Entonces, ¿qué hacer en el tiempo?, ¿qué hacer en la vida si aquello que piensas te ha definido desde que tienes memoria, en realidad no tiene sentido?.
No lo se.

Blix alguna vez me dijo que era mejor escribiendo que pintando. Yo le dije que no creía eso, porque nadie me ha enseñado a escribir, no hay una academia o un tutor que avale mi técnica. No no le dije a Blix, aunque seas mi psicólogo, no lograrás que estudie literatura o filología o todas esas cosas, no.

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