sábado, marzo 21, 2009

Era un pueblo desierto donde escuchabas el sonido de las vacas pero nunca veías una sola, eran vacas que parecían habitar en esa delgada línea del horizonte. no existía el teléfono y los policías iban a caballo, de hecho el solo concepto de policía era tan inecesario que aburridos, iban a buscar a mi hermano (que entonces tenía 3 años) para ir a darle una vuelta.
Había una enorme cascada cerca de mi casa, crecimos silvestres y solos, invadimos todo lo invadible, aquellas tierras sin dueño eran nuestro terreno de juegos, todas esas casas a medio construir se transformaban en inmensas fortalezas, no temíamos ni a los reptiles ni a los alacranes.
Crecí con los dibujos utilizados por el otro lado de la hoja para resolver tareas de matemáticas imposibles, nunca ha habitado ninguno de mis hijos bajo algún marco engalanado, al menos, en mi casa.
Ahora que en algún momento me he comprado la idea que talvez en otra casa podría ir bien, quieren que cambie el mundo, que me salga de mi humilde realidad de bicicletas, pies curtidos y vender pasteles de casa en casa para cambiar el mundo, "cambia el mundo", dicen.
Los libros estan tan llenos de cosas, de historias locas, de gente que se suicida porque vive las cosas con demasiada pasión, a mi me obsesionan detalles pequeñitos, pero entre mis planes nunca estuvo el de cambiar el mundo, o aparecer en esos libros. Soñaba con poder costearme una soledad, soñaba con vivir con los indígenas, con no necesitar demasiado... Quieren que cambie el mundo y este enunciado me acosa y me persigue cada vez que mis manos entran en contacto con un lápiz o un papel.. El mundo es demasiado grande, yo no mido mas de metro cincuenta.

1 comentario:

la escondida mentirosa debajo de la mesa dijo...

"...
quién sabe en qué bahía de frustraciónterminaré no obstante ahora brinco sin modestia sin ínfulas de ahorro como un alegre que todavía no ha encontrado a su socio pero otea buscándolo inventándolo fíjense si seré desprejuiciado que no tengo inconveniente en abrir los brazos en usar las banderas como toallas en llamar al prójimo por sus alias todavía no me llegan noticias de la decisiva posteridad en otras palabras veo los buitres allá lejos y me importa un rábano ..."

creo sinceramente que todos los dias cambio el mundo , algunas personas no lo notan pero todo esta calidamente calculado...




"Yo no nací poeta, me hice poeta a poetazos"