domingo, mayo 31, 2009

IMAGEN DE ZHOU FAN, quien es miles de millones de veces mejor que yo :( ::::::::

No puedo imaginarme de dónde puedes aprender el concepto de noviazgo a los cinco años, pero Víctor y yo decíamos que éramos novios entonces.
Aparentemente ser novia de Víctor conllevaba muchos privilegios, porque cuando me portaba mal él me decía que si no dejaba de hacerlo, haría de Carolina su nueva bienportada novia, y la tal Carolina me miraba con ojos desaprobatorios. Parecía totalmente preparada para ser la nueva y digna novia de Víctor.
A veces nos veíamos en las tardes, mi mamá me llevaba a su casa porque se llevaba bien con sus papás.
Un día me regaló un anillo con una piedrita roja. Evidentemente el anillo era de los premios que venían en los dulcecitos de colores, pero me sorprendía de sobremanera el color rojo tan intenso de la piedra al igual que me había sorprendido el rojo intenso que coloreaba mi propia sangre la vez que me machuqué un dedo con la puerta de la escuela y que era la primera vez que reconocía ese líquido rojizo como parte de mi cuerpo.
Esta es mi sangre, yo soy mi sangre. Y si soy mi sangre; dramática me derramo sobre el piso blanco.
Perdí el anillo tiempo después, así como Víctor se cambió de colegio. Nunca más volví a soñar con Víctor, pero muchas noches volví a soñar con mi anillo rojo.

viernes, mayo 29, 2009




Estábamos mi mamá y yo dentro de un bosque seco, era tarde pero había luz, el tiempo estaba como congelado.
Llegábamos a una habitación llena de hojas secas, parecía que había sido abandonado hacía mucho tiempo. Dentro, mi maestra de matemáticas de la secundaria besándose con su esposo. Nos miran y se van. Empezamos a colocar repisas y cosas, queremos montar una pastelería (???), entonces llega un grupo de manifestantes contra el plan de Boloña y al mismo tiempo llega la policía, que es otra vez la maestra de matemáticas y su esposo, extrañamente ella ahora tiene forma de secretaria muy gorda y pasiva. Yo tengo miedo que a mi mamá le pase algo, la maestra me extiende unas esposas y me dice que me meta dentro de la camioneta, tanto ella como su esposo tienen armas blancas, entonces le sonrío mucho y agarro su navaja por el filo, comienzo a darme tajazos en las manos y comienza a caer mucha sangre, yo sigo sonriendo y ella intenta retraer el arma. Su esposo nos mira y la retira, jala uno de mis brazos y corta nuevamente con la navaja, un corte largo, profundo y sin miedo. Me sonríe con esa ironía con la que a su vez yo sonrío, como "a mi esos juegos no".
Salgo corriendo por el bosque con los brazos escurriendo sangre a chorros hasta llegar a una ciudad donde es de noche, hay un hombre de pie frente a mi, se llama Isac, sé que es hombre y que también es lobo, me lleva con su manada y cuidan de mi. Me desperté confusa.

Han pasado tantos años, y he decidido conmemorar posteando mi videillo este otra vez.

jueves, mayo 28, 2009


Cuando Débora tiraba sus zapatos por la reja, se arrancaba el pelo, se escapaba a la mitad de la noche o decía que veía a Pedro Infante, yo la miraba con ojos amorosos y pensaba que si leía con ella un poco mas de Amado Nervo o Shakespeare, podía estar mas tranquila. Shakespeare me la dormía en menos de 10 minutos.

*** STOP STALKING ME!... es lo que pienso cuando estas presente en mi cabeza y esque saturas todo lo saturable y si pudieras colarte en el aire que respiro lo harías felizmente. De repente me siento como David Bowe en el video de I'm afraid of americans...

domingo, mayo 24, 2009


Llame a Dani Carreras en vez de llamarle a Dani de ilustración. En vez de sonar el seguro tono normal y corriente, me sale una cancioncilla o un chistecín que esta tan alto que ni siquiera alcanzo a saber de que es. En ese momento intuitivamente sé que es Dani Carreras y no es Dani de ilustración, porque Dani Carreras es medio naquetón y solo él que ama tener cada rincón de su cara atascado de piercings fosforescentes ama tener su teléfono igual de atascato.. natura abhorret vacuum. Me contesta efectivamente él, con voz dura y molesta.
-Hola, soy Jimena.
-Si, ya
Si ya??, de todos los números desconocidos soy la persona mas molesta que pudo haberle llamado??...
Mejor colgamos y recuerdo todo ese tiempo que tocaba el grave con camisetas anaranjadas. Dany Carreras tocaba el bombo y era amable y dulce, aunque tuviera la cara perturbablemente perforada y fosforescente. Y lo visitaba cada vez que quería en su pastelería y siempre me recibía con su sonrisa de hombre sencillo... Que caray, que tan poco reconocí de él en esa breve llamada.

viernes, mayo 22, 2009


De las pocas veces que se había sincerado conmigo, me dijo que le había gustado ese día que fui a su casa por primera vez, porque llevaba puestos unos zapatos rojos y simplemente no podía apartar la vista de mis pies. Que terrible, el rojo es mi color favorito.
Cuando un día se apareció un cuadradito en mi vaio plateada, era tan rojo.. con un personajillo diminuto en la esquina inferior derecha. Tu blog era tan rojo, y como mosca a la miel, caí en ti.

miércoles, mayo 06, 2009

El libro del odio




Ha escogido mal o tal vez ha escogido demasiado bien y encuentra un hombre que no mira en su cuerpo y tampoco en su cabeza es alguien tan frágil y roto por dentro. Igual que ella.
Dice que lo deja, pero siempre se queda ahí. Él grita todo el tiempo y ella pide disculpas, pensarías que ella es la víctima, porque llora bajo ese preciso árbol todas las tardes... La verdad es que es feliz y lo entiendes después de muchísimos años.
Aprendí que odia los gritos.

Cómo habría sido hasta entonces la televisión que salió una oleada de mujeres preparadas para cazar esposo en la universidad, dicen cosas con toda la seguridad del mundo sobre sus lenguas, como que la viudez es para siempre y que uno no puede bailar solo, que una pulsera en el tobillo es de prostituta, mujer pública en francés.
Tanta gente que se ha casado sin saber a qué jugaba.
Aprendí que odia los estatutos empíricos.

Muchas noches se repite una pesadilla y son sus ojos clavados en la espalda, con la mirada perenne y cargada de un gélido tinte vacío. Los niños corren por toda suerte de paisajes pero aunque fuera tierra, aire o agua no hay escape y aunque uno se imagine escondites secretos, las pesadillas siempre vuelven.
Descubrí que odia el miedo.


El tiempo esta lleno de pequeñas y grandes crisis. Había un señor bigotón y ambicioso que le hubiera robado la cartera hasta a su madre. Le robó la cartera a todo un país (exceptuando a sus amigos). Para todos los demás el mundo se quedó un poquito mas hostil de lo habitual, entonces todo se convirtió en incertidumbre. Desde el día que sus papás tiraron el coche en un barranco para nunca regresar, descubrió que le da miedo el futuro, las crisis hacen un inexplicable bucle mental entre muerte, silencio y futuro.
Sé que odia adoptar bucles viciosos.

*Cuando Bryan Molko se pinta las cejas se convierte en un travesti barato, pero cuando se corta el pelo estilo Amelié y toma un poco mas de tiempo en su maquillaje podría ser un hombre o una mujer muy bellos... Ser ambos al mismo tiempo suena complejo.
A nosotras se nos llenan las caderas de grasa, nos crecen grandes bolas por todas partes y en este tránsito a su vez hay unas cuantas afirmaciones contradictorias, pues las bolas no siempre son benignas ni placenteras, solo en determinados lugares, además de que Bryan Molko existe y sabe maquillarse y de repente tienes que ser un hombre y una mujer bellos, pero tener muchas bolas en los lugares indicados, pues eres una pieza de carne y serás digno mientras mas caro alguien te compre.
Odia tanto a Bryan Molko.

*Había un botecito transparente con olor a calcetín usado en su interior. Se decía que dentro estaba el secreto de la felicidad eterna y que las feromonas tenían olor a vestidor de caballero.
Guardaba el botecito esperando que saliera el genio de las respuestas algún día, pero esa vez de la rueda de la fortuna y el vocalista de la novia fea, robaste el botecito y lo escondiste entre tus pertenencias para luego tomarle fotos a tus pechos y subirlas a internet, me diste lástima, porque estabas en ese mismo lugar donde nadie te ama y tú los amas a todos y a cualquiera... ¿Quién demonios te ha educado?.
Odia tanto esa hambruna colectiva por aceptación.


*Se apareció el wey que ya no tiene dedos de los pies. Entonces era guapo, tenía dedos y se peinaba con gel y para atrás. Lo amabas como ama un niño las cosas del mundo cuando le asombran por primera vez. Todas teníamos tanta hambre y nos acercamos e intentamos buscarlo y provocarle sin reparar en tu rostro. Dijiste “Hoy te odio” sin pronunciar ni una sola palabra más de regreso, nunca más se volvió a mencionar el tema.
Puedo ver que odia arrastrarse como perro desnutrido, puedo ver.


*No medía mas de metro cincuenta pero amaba ir a las corridas de toros con su papá. Estaba conmigo cuando me gustaba jugar con el cabello y destruir las cosas públicas. Un día te fuiste porque la niña de los patines te hizo ojitos. ¿Porqué uno aprende a relacionar los sucesos catastróficos con alguna parte del cuerpo?.
Nunca supe el porqué odia que le miren de espaldas.



Practica su doctrina con implacable religiosidad mientras mimetiza el vuelo de un mayate alrededor de las canchas de basket ball, sus piernas son dos agujas afiladas, su cabello esponja marina. No hay nada en su cabeza, su corazón inundado de lluvia, el estómago vacío. ¿Quién te hizo esto?
Odia la envidia malsana.


“No se pueden poseer afirmaciones ciertas de lo que es y lo que no es la belleza” debería de ser un mandamiento o una ley universal, y si se propagara con inteligente propaganda, se podrían utilizar zapatos deportivos con falda larga sin llevar culpa, se usarían todos los colores arbitrariamente, se expondrían las caras, los cuerpos y las pieles orgullosos en todo momento. Esos pequeños discursitos de la belleza interior exhiben una tibieza e hipocresía insultantes. Vives aqui, y puede ser que puedas vender tu cuerpo por piezas o fragmentado, pero no me digas que la especie es noble ni me hables de valores flotantes y limpios porque entonces sabría que has visto Dawson’s Creek por mucho tiempo más sin prestar demasiada atención.
Odia los consuelos de ciencia ficción.


En los últimos años le cuenta cosas que no debería contarle y de repente la intimidad es tan tóxica que se entera que él las prefiere rubias, que le gustan las tangas en lugares públicos y que todos sus amigos adoran probar cosas con prostitutas. Sin querer, le ha cambiado tanto su opinión acerca del amor pues le tiene miedo a todo y a todos.
Mientras que él la disfraza de princesa, ella solo la contempla un poco triste, hay una cierta sensación enajenante en su actitud, tú que eras tan digna piensa...
No quieres, pero a veces odias la piel desnuda.


Hay un campamento de colchones y ronquidos en la sala. Encuentra sus feos pies estáticos a su lado, se levanta. Se convierte en el cerdo que admira en todas sus películas pornográficas sin mensionar que la noche anterior se transformaba en Shiva en el cuerpo de Roxana. Creía que a veces el amor era un templo cargado de espuma. Sus manos rápidas y frías no parecían contener nada de eso.
Nunca más volverás a ser vulnerable, lo odias.


Entre las tres se llevan todas esas aves que ella había creado desde que era apenas una píldora y las muestran al artista prepotente que sale en los libros de historia del arte. Sus palabras son lechosas y blandas y burbujean constantemente mientras va vomitando estupidez. El surrealismo ya esta muerto, afirma seguro y con el culo respingando en su sucio banco, blo blo blo blo, lo abstracto es lo de hoy blo blo blo blo, ojojojojo uno cree que Van Gogh es la onda pero uf, que desfasada vas. Y rompe incompasivo frágiles gansos de fieltro color crema... Regresa con el corazón roto y el asco en la garganta.
Decidió que el arte apesta y que también lo odia.


Pasaron muchos días y los mares no paraban de fluir apresurados a través de sus ojos, su nariz o cualquier orificio facial. Se acostumbró a lavarse los dientes berreando, bañarse berreando, comer berreando y en aquel examen muchos días después cuando ya ni advertía que seguía berreando, mientras pensaba en el triste contraste entre las viejas calles de Florencia la clásica y los peseros de la ciudad de México, el profesor la miraba con recta desaprobación. “Debió haber estudiado más para el exámen en lugar de recurrir a lloriqueos”, le comentó a su familia a la hora de la comida.
La gente no entiende nada, odias los juicios gratuitos.


Regresó en el autobus de media noche con su traje en una bolsa, inmediatamente miró los pequeños pies dentro de las pantuflas diminutas, hola y hola de regreso, solo eso. En secreto le habías escrito una carta, que comenzaba con un “te regale algo bonito, como un sonido de cuerda de violín o el principio de un baile sencillo”, pero nunca se la diste, pensabas que simplemente él no merecía saberlo.
Pensaba que los odiabas a todos pero solo lo odiabas a él.


En el cine que esta cerca del mar utilizan un producto limpiador con un olor muy característico. Odias cuando no hay nadie cerca y cuando te sientes sola acudes automáticamente a la película de los vampiros con pistola porque esta cerca de tu casa, este olor es como huele la soledad.
Odias la soledad, pero del odio al amor hay un paso.


Hay una época del año en que la gente decide visitar a su gente querida. Vinieron ellos dos y todos dormimos en ese frío cuarto de piso de duela, la anoréxica del cuarto de al lado huyó a su pisito del Masnou, cuando regresó, descubrió que en el cuarto que había alquilado la estructura de la cama se había deformado a semejanza de una hamaca.
Odiaba tanta gente dentro de su casa.


Y cuando sentías que habías perdonado a todos los hombres que te habían hecho daño solo porque este cocinaba buena pasta y usaba cortes de cabello poco usuales, se va enamorando por internet de una señorita de frases ingeniosas. A pesar de todo te dice que te quiere como a una hermana pero se divierte con tu cuerpo como si fuera su jardín de juegos, ¿dónde esta tu voluntad?.
Odias amar como amas



Tengo que ponerme mi mejor disfraz de mujer promedio, les hablo de mis puntos débiles, odio mis brazos y mis muslos y todo mi cuerpo es como una bomba de relojería esperando paciente. “Lo que necesitas es aprender a amarte” y lo dice con su disfraz de mujer-que-no-ve-películas-cursis puesto.
Tú no entiendes nada, pero sonrío. Y después decido que quiero hacer un libro que hable del odio, un libro de autodestrucción sería más honesto que un libro de auto ayuda. Es imposible que alguien se ame todo el tiempo, que todo el día este repitiéndose cosas lindas y a pesar de todo finja no amar las películas cursis, entonces también pecaría de narcisista y a su vez no sería otra cosa que otro disfraz. Nadie habla de esto porque una persona que no alcanza su plenitud como individuo, profesional y sentimentalmente es considerada una persona fracasada y el fracaso en nuestra sociedad no es bien visto... Quiero hacer una oda al fracaso, una oda a la zancadilla y al abismo, tal vez en nuestros pequeños defectos, en nuestros momentos de mayor frustración y debilidad, cuando sacamos las heridas de guerra a orearse un poco, es cuando somos mas humanos y sobre todo, mas humildes.
Te prometo que muerdo, que tengo múltiples personalidades y que estoy tan rota que me mirarás de fuera llena de franjas, como una zebra, como un paraguas cargado de constelaciones ardientes. Puedo dormir al día siguiente, tanto tiempo, te cansarás de esperar, seré tu no-bella- durmiente, seré tu animal carnicero cuando despierte. Tú tan lleno de agua, tan tranquilo y suave, no cierres los ojos, te prometo que muerdo.

domingo, mayo 03, 2009

convocatoria


Para la gente que lee este blog


Mis queridas personas cuyo rostro no conozco, he estado super ausente estos días porque estoy trabajando en un proyecto muy importante, ahora la parte divertida y a la vez dura es esta; Les ofrezco colaborar conmigo si les gustan mis trabajos y tienen ganas de acompañarme en mi proyecto actual.

Estoy armando una serie de libros con relatos cortos de diversos temas para posteriormente ilustrarlos, ahora mismo estoy trabajando en el tema de la fragilidad, en un principio muy ingenuamente por mi parte no pensé que tuviera tanta carga emocional como hasta ahora ha comenzado a tener, le solicité a todos los conocidos que tengo, que me hicieran una pequeña narración acerca de su primera experiencia íntima, o sea cuando perdieron la virginidad. A mi en lo personal no me ha costado tanto narrarlo, pero sé que ha sido muy duro para algunas personas que han revivido experiencias muy amargas.
Así que los convoco a ustedes también, se trata de hacer una narración con la estética y la intimidad que ustedes deseen, si quieren hacer algo poco narrativo, algo abstracto, algo muy narrativo, lo que ustedes quieran yo estoy abierta y estoy siendo muy respetuosa con las narraciones hasta ahora entregadas, no serán modificadas en absoluto a menos que el autor lo requiera (porque muchas personas odian escribir) o que tenga muchas faltas de ortografía.
Quien deseé participar conmigo tendrá en mi una muy agradecida admiradora, pues para contar estas cosas después de esta pequeña experiencia entiendo que a veces es de valientes. Así pues, para que no digan que solo ando pidiendo cosas, les comparto mi propio relato.
Si deciden aceptar pueden enviarme sus relatos a: deberiaseryo@gmail.com o bien por este medio.
Gracias a todos por leer tanta burrada.
lovespitlove

Conocí a un hombre complejo.
Tenías la cabeza plagada de palabras inteligentes y bellas. Eres ocho años mayor que yo y conocías el mundo como uno conoce sus dedos o las marcas de sus manos.
Era soberbia, en casa decían que era mas inteligente que bella y en ese campo me sentía medianamente segura.
En tu universo cada segundo tenía una palabra justa y apropiada, me dosificaste dulzura y comprensión como sólo yo podía necesitarlo.
Tomándote tu tiempo, me envolviste lentamente en tus palabras de celofán, hablabas del sexo, del amor, del mundo y de Nietzsche. “Got ist tot”, decías.
Yo quería que fueras tú, me prometiste que serías gentil y amoroso y yo me derretía como dulce caramelo, estaba tan a punto... a punto... pero me contaron que tenías novia, “una perla -decían todos-, a la que ama como solo se puede amar a un astro”.
Me dijeron que solo querías tener eso que quería darte sin que lo pidieras, y me sentí tan infamada por tu larga lengua.
Todos parecían saberlo todo de mi, cada palabra que te había regalado, toda mi confianza, todo mi amor.
Me dejaste tan rota... Yo te dejé con las ganas.

Conocí a un hombre simple.
Era todo lo opuesto a ti, le gustaba bailar los fines de semana y no escribía bonito, no conocía ninguno de tus famosos nombres ni hablaba de belleza o muerte.
No quería que me amara, solo que tomase mi virgo y me diera el suyo a cambio, el intercambio era justo.
No me tomé mi tiempo, pero le dije lo propio para conducirnos a ambos a su cama.
Mi pudor, lo habré olvidado en alguna parte, no recuerdo dónde, porque para mi el sexo era un acto insípido de descaro y virtuosismo acrobático.
Le di casi todo, pero para él no significaba nada.

“Ya no soy virgen”, te conté un día. Te quedaste medio seco y no cupo una sola frase célebre de tus inagotables almacenes.