
Dicen que muchos animales eligen su destino, en general los gatos viejos perciben la muerte y prefieren morir solos.
Tengo dos semanas de soñar con Julia, todos los días. Tiene ya casi un mes de haberse ido de casa. En el fondo siempre supe que nunca sería capaz de contemplar su muerte, ella también lo sabía, me lo recordaba porque no era un gato normal. Decidió marcharse.
Se le había visto por algunos jardines, visitando a ciegas, viajando intuitivamente, solo su nariz.
Me arrebató la posibilidad de rebatir el cierto pensamiento que ella era en realidad una bruja humana, los gatos no viven tanto tiempo ni entienden tantas cosas. Tuvo que irse porque temía levantar sospechas. Al final fingía estar ciega, fingía no acordarse de mi.
Llegó cuando yo apenas tenía 7 años, unos días después de que mi gato había muerto, era un gatito pequeño, la mitad de la cara amarilla y la otra negra, lo planeo todo porque sabía que nosotros éramos niños, los niños no se resisten a ese tipo de peculiaridades ni a los gatitos pequeños. No se tardó mucho en aceptar la invitación a quedarse, pásate, quédate, consuélanos. Y se quedó mucho tiempo, ya 17 años, no puede quedarse mas porque los gatos no viven tanto, talvez si hubiera llegado en forma de bruja no hubiera sido tan adorable... hoy me siento muy triste y mi corazón me dice que se quedó bailando en su forma de bruja en todos esos jardines que se ha dedicado a visitar.




