viernes, junio 29, 2007
un amuleto
miércoles, junio 27, 2007
aeropagita en espera

en ese momento entre estar dormido y despierto vivía el dionisio aeropagita que habita en cada uno de nosotros, poseedor de todas las respuestas del universo, incapaz de gesticular más de un enunciado coherente por la brevedad del instante. un segundo antes, silencio, un segundo después frases balbuceantes y sin sentido, era ese único segundo que se tiene para saber la verdad acerca de todo el universo.
jimena ramírez solo necesitaba saber la verdad acerca de su propio cuerpo, ese microcosmos misterioso y cerrado al diálogo con ella misma.
después de desarrollar la mas inquietante de todas sus enfermedades no podía dejar de pensar en ella, no podía dejar de intentar descifrarla y a la vez derrotarla con el inconveniente de ser absolutamente neófita de su identidad y sus puntos débiles.
En las noches jimena ramírez siempre le hace montones de preguntas, que el aeropagita es incapaz de contestar en ese único segundo en el que pueden hablar, el aeropagita lo sabe todo y tiene tantas cosas que decirle que nunca consigue decirle nada, nunca consigue resumir todo ese universo increíble, incluso el misterio de su propio cuerpo en ese pequeño instante.
una matrícula que hoy no fue mía, pero les dedico

Un mensajito se deslizaba por mi móvil hoy en la tarde.
Dos comentarios chiquitos de una tal Detalles que me hicieron sentir bonito por dentro.
Gracias Detalles!!!!, hoy entregué mi trabajo final de pintura, dice el profesor que si hubiera montado mis lienzos en bastidor la matrícula de honor hoy sería mía. El hubiera no existe pero en mi interior se me quedó el buen sabor de haber hecho un buen trabajo y de definitivamente ser mejor artista plástica que historiadora del arte :) Me acuerdo un montón de las muchachas de historia y su constante y nobilísima labor de entregarle su vida a los libros que a veces llegan a ser muy ingratos, a la memoria que a base de puntapies a veces se queda y a veces no, me acuerdo mucho de todas las noches con todas esas frases como únicas compañeras de insomnio.
Mis historiadoras del arte, las recuerdo con mucho cariño y Detalles, sigo esperando a ver que día podemos ir a aquel japonés tan prometedor... Un besito!
lunes, junio 18, 2007
un lienzo

El rapido desteñir de mi rosado cabello me indicaba angustiante cómo iban pasando los días y mi lienzo seguía exactamente igual de vacío que siempre. Parecía como si a cualquier expectador de la patética escena como si no fuera suficientemente patética fuera poseído por algún alma de historiador del arte de finales del siglo XIX con su típico afan ácido y el sarcasmo a flor de piel, mi pobre lienzo tan vacío y tan vulnerable, solo veía el pasar de los días, el pasar de las críticas a pesar de su transparente contenido.
jueves, junio 14, 2007
y nunca volvio a ser el mismo

Miraba con un solo ojo medio cerrado, su aliento tenía ese olorcito sutil que solo juguetea de cerca.
Un ojo a medio abrir, labios inexpresivos rotundamente cerrados.
Cuando se olvida esa forma ligera en la que ama un niño?, no eran sonrisas ni nada, eran solo historias, imaginaciones interminables las constructoras de ese amor ideal, indestructible, perene y eterno. Cuando uno olvida cómo amar así es que se vuelve adulto, y todo es más frío, deja de vivir con dioses, deja de soñar con todos esos labios inexistentes y de repente las sonrisas y la nada, no bastan. El poder de un niño, el poder de construir castillos con solo ideas, imágenes perdidas de imaginaciones armables. De repente tienes el corazón roto y algo de ti se vuelve piedra, te lo rompen otra vez y así hasta que no queda nada, hasta que nada se siente. Ahi es cuando uno deja de ser niño
miércoles, junio 13, 2007

Me angustiaba pensar que cuando sueltas las cosas muchas no regresan. Me gustaba la idea del mismo océano, que a veces te quita las cosas, pero si tienes la suficiente suerte, talvez quiera regresartelas con la atención necesaria, así es el mar porque cuando las dejas ir despacito y con la misma suavidad y soltura regresan a tus manos se abre un vínculo entre el mar y tú. A veces mirar en sus entrañas, a veces encontrar algún tesoro.
Siempre me ha costado tanto trabajo soltar las cosas, nunca sabes cuando el mar te las va a traer de vuelta o si lo irá a olvidar entre sus entrañas, a guardar entre sus tesoros.
Lo solté y no volvió, al menos lo que yo conocía. Hoy vuelve un tesoro y me siento feliz, hoy dicen cositas que ya sabía pero que duelen un poquito.
Confio en el mar y le suelto todas mis cosas sin dolor.