viernes, mayo 18, 2007

papel


El ser humano es intolerante a los cambios, la memoria que tiene de si mismo es tan efímera que si no fuera capáz de olvidarse a si mismo sería incapáz de reconocerse en su yo cambiante.
Después de arrebatos de histeria, nostalgia y tristeza, después de todo me voy sintiendo mejor. A veces recuerdo el pasado con melancolía, a veces recuerdo que he cambiado tanto, tantas veces que debería de ser capaz de escoger quién quiero ser después de tantos personajes sin echarlo todo a perder. Me recuerdo en la soledad que tanto le molestaba al vecino, la soledad de los primeros años de Barcelona, la tristeza de la infancia y la alegría que después de un tiempo parecía haber estado ahi toda la vida.
No, no había estado ahi, sigo saliendo y entrando de cuentos, sigo creyendome todas las historias y minutos después cayendo en el desencanto y la desilusión.
Tengo a veces tanto miedo... a veces es tanto que no puedo mas que inspirarme lástima de semejante fragilidad, odio sentirme frágil, odio que le gente me vea frágil pero a veces no soy mas que una niña llorona.
Hoy recordaba alguien que alguna vez había sido, era alguien que no sentía miedo ni prejuicios y que no estudiaba las cosas y los riesgos antes de echarse a nadar...
Dicen que volverse adulto es volverse uno cada vez mas estudiado, medio muerto en ciertos aspectos, sentía tristeza, y se me colaba por todos los rincones de mi cabeza, senti tristeza y con todas mis fuerzas me aferre a mi mundito, aquel que me había rescatado cuando no había nadie.

jueves, mayo 17, 2007

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Me voy a dormir y esta cosa se va conmigo, enterrada en mi pecho o uno de esos organos... El pecho no es un organo, ¿entonces porque duele tanto?

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And yet... here we are again.


Como si hubieran sido miles de años de tristeza, Blix me recetó que escribiera diarios, ese fué mi primer diario, y desde que decidí que era feliz, también sin querer dejé de escribir mucho. Siempre supe que los diarios rojos eran de mala suerte.

Heme aqui, con las mismas viejas costumbres autodestructivas de mis años mas mozos, solo que de repente conforme pasa el tiempo, este tipo de cosas pierden caché, y de ser absolutamente románticas, pasan a ser absolutamente patéticas. Llega una edad, en que a uno le fluye lo patético con una naturalidad increible.

domingo, mayo 13, 2007

un ego... un gesto


Alimentarse de algo chiquito cada día, gotita a gotita me llenan todas las personas... aquel tinaco insaciable que es mi ego, aquel monstruo anhelante de aprovación y reconocimiento que es mi naturaleza... Le temo mas al olvido que a la muerte, la muerte come de mi pan todos los días y mueve mi mano en todas las cosas que creo, la muerte que siempre susurra al oído que esta cerca de ti, que tiene tu nombre apuntado en la palma de la mano, aquella compañera segura que se tiene toda la vida, la única compañía cierta. Pero ahi esta, aquella fuerza nutrida de Cosmopolitan y Dawson's Creek, que sigue rumiando, sigue arrastrándose como la más vil de las criaturas para caber en algún lado, para tener la fugaz ilusión de pertenencia porque en el fondo le gusta ser engañada. Ya no andan por ahi dando vueltas, sus promesas y sus palabras al final son como cualquier otra cosa, y probablemente en mi tesis ya no aparecerían en la primera página como alguna vez había soñado... Eran solo sueños.