
La lluvia como metàfora maldita, como algunas cositas que se llenan de lluvia, y que la lluvia misma se manifiesta en ellas. Dentro habita un mar hecho a base de lluvia filtrada, digo habita porque la lluvia no es como cualquiera de los estados lìquidos de la naturaleza, la lluvia vive y lleva consigo toda su cochina carga emocional inundadora. Estoy rellena de lluvia y en mis dedos florece la tragedia como flor ridìcula, porque cuanta tragedia podrìa caber en una mano tan pequeña?, en unos dedos que si caben en la credencial de elector hasta con margencito blanco y todo el cachè.









