Susan bright, primera parte
El unico rastro en el mundo que Selectivo Costurero Motete había dejado, fue el rostro de Constancia Perpetuo, después de ese unico instante se había dejado erosionar por todo tipo de historias hasta desaparecer.
Fue hasta dos años mas tarde que había encontrado a Cástulo Perpetuo y aunque había renunciado a su venganza, se había vaciado de palabras y sentimientos para aquel que alguna vez había sido su tan amado hermano.
Parecían días tan lejanos la ultima vez que se habían visto, que de golpe recordo que Ene había estado guiandola silenciosamente durante todo el camino y no se había dado cuenta en que momento había desaparecido.
-No desapareci, siempre he caminado a tu lado.
A su costado aparece entonces Ene, suponía que ya que Sireno la había creado, algo de su ser mitológico había quedado en ella.
Ella la mira con su sonrisa transparente y los redondos ojos, le toma la mano.
-Tienes mucho miedo, pero yo estoy contigo.
Constancia sonríe y siente que el rostro de Ene es un espejo donde se refleja ella misma.
Constancia se recuesta en su regazo y unas cuantas lágrimas se le escapan sin querer.
-Te contaré un cuento, había una ez un regalo tan maravilloso y mágico que solo tres personas sabían de su existencia, ellos se profesaban un cariño muy raro pero tan grande y profundo que no eran capaces de sentir envidia de ese objeto tan valioso. Se trataba de un rostro eterno que alguna vez le regalo un hombre a su amada, un hechicero. Se habían conocio escasamente por una hora, pero con ese breve tiempo habían comprendido que su destino siempre estaría ligado, y podrían verse cuando sus pensamientos quisieran alcanzarse.
A Constancia le gustan los cuentos de amantes y siempre había soñado con que alguien la amara con semejante entrega.
-De erdad era eterno el regalo?
-Si, era el cuerpo del portador lo que moría, pero las cosas que de verdad nos pertenecen nos persiguen a travez de otras vidas, asi como las personas que amamos y que nos aman.
-Tú y yo nos habíamos visto antes?.
-Si, siempre hemos estado juntas y puedo ver ecos de futuras vidas que tambien compartiremos.
Se aferra a su pierna derecha, recuerda que en otros tiempos esa era su forma de quitarse el miedo.
Ene se ríe.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario