
No puedo evitar reirme cada vez que mi abuela dice que toda mujer necesita un hombre, sin embargo tampoco puedo olvidar que en alguna epoca de mi vida soñé no se exactamente con que tipo de criatura mitológica que viniera a rescatarme de la violencia de mi casa. Después de muchos, muchos muchos muchos años me di cuenta que nunca iba a llegar y que era muy estúpido de mi parte vivir engañada esperando a este ser. Me acuerdo de mi primer novio y del desengaño de ver que en los recreos prefería irse a jugar futbol con sus amigos que sentarse a comer conmigo. Y en mi cabeza había tantas cosas, tantos mundos y tantos pensamientos que siempre me tachaban de rara y a mi me daba vergueza abrir plenamente esta puerta. Me pasé años intentando alejar a la gente de mi, creo que inconsientemente tambien me gustaba engordar para sentirme mas segura y mas protegida.
Re vulnerable, y cuando mi abuela dice que toda mujer necesita un hombre y se la pasa suspirando en las esquinas abandonadas de su casa, recuerdo cuando yo suspiraba en las esquinas de la mía con ese aire triste y sumiso.
De sumisa mi abuela no tiene nada, y en su imaginación un hombre sirve para cambiar focos o arreglarle el cable o realizarle todas esas tareas que ella no puede, no sabe o no quiere hacer, así que en ese sentido, igual es una visión de contentillo muy cómoda pero bueno, cada quien.
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