
Me voy en dos semanas a México, de la casa, he decidido irme la última semana de enero. Ella sigue sin hablarme. Solo reflexionaba acerca de esto con un poco de tristeza. Entre mi lista de odios, definitivamente odio los castigos psicológicos. Dejar de hablarle a la gente lo considero un recurso que solo se debe usar cuando dos personas son tan dañinas la una para la otra que es mejor que no tengan contacto, igual le hice mucho daño, igual y solo exagera.
Cuando era pequeña mis papás utilizaban ese recurso para hacerme hacer lo que ellos querían cuando yo no quería. La última vez que recuerdo fue cuando iba en secundaria y en la iglesia iban a traer de esos videos de conferencias católicos de porqué no se debía tener relaciones sexuales antes del matrimonio. Mis papás querían que yo fuera, yo no quería ir. Dejaron de hablarme como por 2 semanas, ni en la comida, ni me daban las buenas noches y mi papá tenía esa cara de duro todo el tiempo.
Cuando vieron que no iba a ceder me amenazó con no darme dinero y que no le pidiera nada nunca más, que no pidiera ni siquiera cositas extras del super. Yo seguía sin ceder, así que le llamaron a mi mejor amiga y le pidieron que me convenciera, a ella también la habían amenazado. Me dijo que todo el mundo hacía algo bien grande de una cosita tan pequeña, que mejor aprovecháramos ir a la conferencia para después chantajearlos e irnos de fiesta lo cual me pareció un argumento excelente.
Me divierte recordarle a mi mamá esta anécdota muchas veces, aunque se la sabe de memoria se sigue avergonzando de los métodos poco ortodoxos que usó para educarme.
Ahora bien, regresando a lo otro, sé lo que esperaban mis papás de mi, pero no sé lo que ella espera, no se si espera que vaya y le pida disculpas o que finalmente me comporte como uno de esos entes sociales de los que no se habla una sola palabra por su ejemplar comportamiento… Si es así es una lástima, socialmente soy muy torpe, sé lo que yo quiero pero no sé lo que la sociedad espera de mi, son tantas cabezas que para mi lo más fácil (y eso entre comillas) es mejor seguir lo que yo misma espero de mi.
A veces quisiera sarandearla por los hombros y recordarle que queda poquito tiempo, que de verdad la vida se pasa rapidísimo y que no vale la pena enojarse por cada pequeño detalle que no nos gusta, la quiero muchísimo y la admiro mucho en muchos sentidos pero definitivamente si me da un poco de lástima ver como se enoja por los más ínfimos detalles de la vida de todos, cosas que ni siquiera le pasan a ella la hacen enojar y el enojo es un sentimiento que hace tanto daño.
Alguna vez me dijo que me consideraba su mejor amiga, veo lo que pasa ahora, definitivamente no todas las historias tienen un final feliz.
2 comentarios:
a veces, las palabras duelen mas, y es por eso que las pequeñas acciones, enojos o lo que sea, se hacen grandes... haz lo que te diga el corazon, pero no vale la pena echar por la borda tantas cosas juntas vividas... es dificil ahora escribir, cuando te he invadido tanto... doloroso, triste, y no se que pensar, mi actitud invasora se que no fue la mejor, pero no pense que afectara tanto...
No es la invasión, yo quería que estuvieras conmigo. La cosa es que tu estas de malas a veces, yo estoy de malas a veces y ella esta de malas a veces y es normal. Pero es re feo andar llevandote la cuenta por todas esas veces que igual uno no es la persona mas agradable del mundo, solo eso, me sentí juzgada e intolerada y ninguna de mis acciones lindas se toma en cuenta cuando se trata de tolerarme a mi, pero igualmente es una percepción y talvez me equivoco, Glorietita, de veras me gustó tenerte aqui y no te lo estoy cobrando a ti. Me enojó que se enojaran conmigo cuando yo nunca me enojo con nadie.
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