
Me encanta esa sensación tan fuerte de cuando se tiene un nudo en la garganta y alguien te abraza tan fuerte que se te quita el miedo y te sientes totalmente rodeada de algo cálido bonito. Me le abracé con tanta fuerza y le lloré tanto en el sueter que una vez que la había soltado aunque todavía no le contaba nada me sentía mejor. Me gusta recargarme en el pecho de las personas o en el estómago y escuchar el sonido de sus organos internos, estoy segura que alguna memoria muy primitiva es esa que nos trae alivio con todo ese tipo de cosas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario