miércoles, octubre 11, 2006

que chaparra estoy


Recuerdo haber escuchado la frase "no te enamores" un par de cientos de veces. En Cocoyoc siempre estaba la filosofía del que se enamora pierde, el que esta más vulnerable siempre es el más pendejo, eso creían cuando me fui y probablemente sigue siendo lo que creen ahora. En algún momento participé en el juego y me dejé llevar, me empapé totalmente de esa mentalidad. Una vez tuve un galancillo que vivía en Guanajuato y a pesar de que estaba atontadísima con él, finjí que para mi él no era nada e incluso besaba y veía a otros chavos y luego se lo decía, como para demostrarle que no sentía nada profundo por él, él me lo regresaba del mismo modo, hablándome de mujeres y esas tonterías, la cosa es que yo estaba hasta el tope por él y él no sentía demasiado por mi, siempre me pidió que no me enamorara.
Un día lo fui a ver, me escapé de mi casa, desafié a mi papá por él y estuve trabajando como esclava por 3 meses. El segundo día que estuve ahi, se metió al asiento trasero de su coche con otra chava, la misma chava que me había bailado una media hora antes (pinche vieja, a huevo quería a alguno de los dos jajajaja)... Aunque decidí no verlos, sabía que estaban juntos, todo el mundo lo sabía y yo sentí que me rompia, porque lo di todo por él, asi sin querer y sin que nadie supiera, se me fueron los pies y a él no, yo tenía la intuición pero no quise escucharme de que estaba enamorado de Cecy, lo estaba.
El final que siempre pongo en mis mails era una carta para él, como de despedida o de reproche no sé, pero terminaba con algo asi: Me dijiste que no me clavara, hoy yo te afirmo, qué lástima que no te clavaste.
Y así, esa sola frase podría ilustrar toda mi filosofía de vida, totalmente. Porque me choca finjir cosas que no son, me chocan esos juegos de castigo en el que finjes que no quieres demasiado, me choca tener que manipular para obtener cosas, al final es más fácil pedirlas a la cara que estar jugando un juego bien peligroso donde igual te funciona, igual acabas en un círculo de vicios y sentimientos feos.
Me gusta entregarme toda, así sin reservas y sin juegos y sin máscaras. A veces me cuesta no caer en berrinches porque soy una mujer muy berrinchuda, pero ultimamente me voy conociendo un poco mas y me voy dando cuenta cada vez que lo hago, estoy obteniendo la capacidad de controlar mis berrinches cada vez mejor, cada vez me pasa menos seguido, porque sé que los berrinches solo me hacen daño a mi y aunque cuando era chiquita me permitían manipular a mis papás, ya no son necesarios, porque insisto, las cosas se pueden pedir de frente... Me gusta sentirlo todo intensamente, así empaparme de las experiencias y si me preguntan si en una relación soy la mas pendeja, pues si, me clavo mucho y si por eso se entiende pendejez, pues si, talvez lo soy, pero prefiero ser vista como pendeja que como frívola que se perdió de que le pasara nada precisamente por eso, por cuidarse de que le pasara algo. Me gusta que me pasen las cosas, y si para que lleguen las buenas tengo que quitar ese filtro de las malas tambien, pues acepto ambas y talvez haber encontrado lo que tengo hoy sea el resultado de todas esas cosas horribles por las que he pasado.. No sé, en este momento sé que no tengo dudas ni miedos y ya que lo que se escribe no se olvida... Lo escribo.

3 comentarios:

ni_mini dijo...

Y si el pasado pasa, se le saluda :) que bonita frase...
Creo mucho que no he aprendido a patinar porque me da mucho miedo caerme, cuando lo aprenden los niños es porque se avientan y les vale madres que duela o les pase nada, ellos se divierten un chingo, a mi también me gustaría mucho aprender de eso... jiji si sé que eres tú Inca, te saltarás las clases?

susanitasaltacharcos dijo...

pues yo normalmente me tiro al drama, porque tambien me gusta estar en el estado de pendejez... no se si ya lo leiste, pero queria compartirlo contigo hadita traviesa, se que tu me entiendes, ahora que los sentimientos se licuaron y tengo una mezcla de mango, chocolate, coco y limòn, por lo ácido y delicioso que se convierte el estado de pendejez...
La última historia y la mas triste... la mía...
Subo al avión y al igual que en el aeropuerto, pensaba y pensaba "y paso el dia planeando, nuestro encuentro imaginario...", cerraba los ojos y te imaginaba frente a mi, no sabía si abrazarte, o besarte... lo único que sabía era que te quería ver, y dejarme llevar por las emociones, y eso fue lo que pasó. Después de llamarte y no verte en mi primer intento, llegaste tocando la puerta, mi estómago se sumió, esas mariposas en el estómago que dicen que se sienten cuando estas enamorado, las sentí, no se si eran mariposas o una manada de elefantes lo que no solo estaba en mi panza si no que recorría mi cuerpo mientras avanzaba hacia la puerta. Abrí y ahí estabas, tal como te imaginé, con tu pelo largo, tus ojos serios y tu boca seductora que no me dí cuenta en qué momento estaba tocando mis labios y ese abrazo me hizo tranquilizar mis dudas, encendiendo pasiones y reavivando los sentimientos tímidos que titubeaban en salir. No sabíamos exáctamente a dónde iríamos, solo mi boca y mis manos sabían el camino indicado para demostrarle todo lo que sentía por él y cuánto había esperado ese momento... subimos al "Santo" y caminó sin rumbo, entre risas y platicas absurdas estaba por fin junto a mi bicho, sin importarme el pasado y las tristezas que habíamos vivido, ahora sin importar la distancia porque estaba junto a mí... no podia resistirme a sus abrazos, como cogia mi mano y me decía que tenía ganas de verme, aun no puedo dejar de escuchar cuando me dijo "te quiero", me sentí como Amèlie cuando se convirtió en agua... pero las palabras de nuevo hicieron su trabajo demoledor, mis ilusiones y sentimientos estaban regados sobre la cama y el piso de la habitación, recogí algunos tirados en la silla del ordenador y otros que había dejado en el pasillo, pero otros tantos no me dio tiempo de recoger, porque al decirme que no quería ser parte de mi historia salí corriendo como una imbécil, como un gato cuando le cae una cubetada de agua fría, así me quedé, escurrida y con lágrimas en los ojos, lo siento, no lo pude evitar. Aun así seguí con el corazón expuesto frente a él, detuvo mi huída y con el corazón roto se siguieron saliendo los sentimientos inundando mi cuerpo de sensaciones extrañas y tristezas guardadas... Días después, su indiferencia me iba derrotando y decidí otra vez usar las palabras de herramienta para romper el hechizo de esto que para mi, se estaba convirtiendo en amor, quedamos de no hablar jamás, porque ahora me convenzo que quien llena su corazón es una princesa danzarina que estruja sus sentimientos como él con los míos, que llena sus ilusiones y escupe los míos... quedamos no hablar mas, aunque muero de ganas de ir a buscarlo... dignidad y orgullo es lo que me mueve, y por fortuna la distancia, otra vez...

Anónimo dijo...

Hola mi nombre es Mariana viendo blogs llegué al tuyo y en verdad me hiciste llorar... por muchas cosas... si son tus ilustraciones dejame decirte que eres MUY BUENA no quiero tu sensibilidad porque la tengo pero si quiero tu talento..jajaja en verdad chida tu perspectiva y la casualidad me llevó a tí... yo conozco a Jero bueno igual y él no se acuerda de mi hace 7 años que nos e nada de él un día creí verlo en coyoacán yo era amiga de su hermano...mandale saludos de mi parte... mi mail es mmarianaa@hotmail.com está poca madre tu trabajo deberías de mandarme ilustraciones trabajo en una revista de literatura diseñando y cada número publicamos también nuevos ilustradores en verdad muy talentosa usted señorita y que chingona historia la tuya!!