
Cuando el closet calló dice Miriam que solo pudo pensar: pobre Jimena.
Me ayudó durante largos minutos contra el polvo, el desorden y todas esas cosas que cubrían el cuarto, de la esquinita salió una araña blanca y en su fantasía de sentirse observada se sentó muy discretamente en la espalda de Miriam. A ella le dan mucho miedo las arañas, así que no se lo dije y solo agarré a la araña de una patita, me miró a los ojos y me dijo que se llamaba Jaroslav y que venía de Praga con toda su familia y que desde que yo había ocupado aquella habitación se sentían más seguros. Miriam en el fondo creo que sospechaba lo que pasaba porque me preguntó.
-Qué tengo?.
Yo entre los nervios de que descubriera la verdad, aplasté a Jaroslav sin querer... Nunca conocí a su familia.
2 comentarios:
de un momento a otro el destino de la caida de un closet vencido por el peso era inevitalbe, solo era cuestion de tiempo para sentir el peso del paso de los kilos y kilos de chunches arriba de èl... nadie pudo evitar su destino... lástima de Jaroslav que se quedó sin casa, pero que bueno que quedo Tuki, ella te hará compañía jajaja...
y el milenario trabajo de glorietita retro también se vino abajo, recuerdo que comentamos eso
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