miércoles, septiembre 27, 2006

Mi fijación con las muñecas


Antier o uno de estos días que se pasa por aquí, me dijo que tenía issues con las muñecas, no lo dijo así pero así lo entiendo yo. Es probable que si, esos objetos con mirada fija y perdida, con sus cuerpos de niñas pero sus expresiones tétricas y sin edad, tan plásticas, tan atrapadas en la expresión de esos ojos vidriosos y congelados.
Para mi son mujeres en ropita de niñita, en ellas veo ese juego ambiguo entre la niña mujer del que a veces tomo parte, porque las muñecas no tienen expresión de niña, en realidad son pocas o talvez ninguna las que sonrían, barbie y eso la hace aún más tétrica… Pero esa falta de sonrisa las dota de un porte totalmente melancólico y atemporal, tiesas en su postura parecería que evocan y añoran otros tiempos, con esos pelos y peinados tan complicados, cada pequeño detalle en sus accesorios y a pesar de tener esa expresión tan apagada con un maquillaje y arreglo que de verdad da tristeza, es ese ser extraño que es niña y a la vez no lo es, quiere ser mujer pero el tiempo bajo su piel de porcelana la atraviesa justo como atraviesa a las rocas, y en lugar de madurar un sueño, solo le da un tiente amarillento a sus ropas y a su piel ficticia y si evocaba melancolía, sus expresiones fijas con el paso del tiempo se convierten en verdadera poesía trágica.

2 comentarios:

Itachi dijo...

jaja un tema que no habia pensado... como es que algunas de las muñecas de antes parecian tan depuradamente pintadas si trataban de parecer niñas? jajaja eres re observadora, mi hermana tenia una muñeca a mi nunca me han dado miedo epro estaba re fea y recuerdo que a mis primos los espantaba con ella jaja

lovespitlove dijo...

Jajajaja una vez en Lyon (aquel buenisimo lugar de los quesos franceces) pasamos por una tienda que tenía un aparador ahogado de rostros muertos y vidriosos, Gaby y yo nos metimos, y se trataba de una tienda de antiguedades, era tal la carga y el peso que envolvían a todas esas muñecas que tuvimos que salirnos y nos dio mucho miedo comprar algo.